En los casos que se establece el diagnóstico, éste puede ser por mecanismo alérgico o no y, entre las causas más relevantes de urticaria aguda y/o crónica, destacan:
- Reacciones a fármacos: Los más frecuentemente implicados son los antibióticos betalactámicos (derivados de la penicilina) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), aunque cualquier medicamento es potencialmente alergénico y puede desencadenar una reacción alérgica manifestada como urticaria y/o angioedema.
- Reacciones por alimentos y aditivos alimentarios: Leche, huevo, frutos secos, legumbres, especias, verduras, frutas, pescados, carnes y cereales (entre los alimentos) y colorantes, conservantes y saborizantes.
- Reacciones alérgicas al látex.
- Reacciones alérgicas a parásitos (anisakis).
- Reacciones a transfusiones de sangre y hemoderivados.
- Infecciones: Bacterianas, fúngicas, víricas (mononucleosis infecciosa, hepatitis, etc.) o parasitarias (hidatidosis, anisakiasis, etc.).
- Insectos (incluido veneno de himenópteros).
- Enfermedades autoinmunes, vasculitis y enfermedad del suero.
- Tumores.
- Urticarias físicas: Colinérgica, por frío, por presión, solar, acuagénica.
- Urticaria por ejercicio.
- Urticaria pigmentosa o mastocitosis.
- Enfermedades hereditarias: Angioedema hereditario por déficit de C1 inhibidor, urticaria por frío con componente hereditario, deficiencia de inactivador de C3b.